¿Cómo elegir un juguete sexual por primera vez? Guía para principiantes
Hablar de juguetes sexuales cada vez es más habitual, pero cuando queremos comprar uno por primera vez pueden surgir muchas dudas: ¿cuál elijo?, ¿es mejor uno pequeño?, ¿vibración sí o no?, ¿puedo utilizarlo en pareja?, ¿qué materiales son más seguros?
La realidad es que no existe un juguete sexual perfecto para todo el mundo. Lo importante es encontrar aquel que se adapte a tus gustos, necesidades y al tipo de experiencia que quieres explorar.
Antes de comprar, piensa qué quieres experimentar
Lo primero no debería ser fijarnos en el precio, el tamaño o el diseño. La pregunta más importante es:
¿Qué me gustaría descubrir o experimentar?
Puede que quieras conocer mejor tu propio cuerpo, aumentar la estimulación durante la masturbación, probar algo diferente con tu pareja o simplemente sentir curiosidad.
Todas estas razones son válidas.
La sexualidad no tiene que seguir unas reglas determinadas. Un juguete sexual puede ser simplemente otra herramienta para explorar el placer.
No tienes que empezar por el juguete más potente
Uno de los errores más habituales cuando alguien compra su primer juguete es pensar que cuanto más potente sea, mejor.
Y no necesariamente.
Si nunca has utilizado un juguete sexual, puede resultar más interesante empezar con algo sencillo y que permita controlar fácilmente la intensidad.
Los estimuladores externos, por ejemplo, pueden ser una buena opción para comenzar a experimentar con la vibración sin necesidad de introducir nada.
¿Y si quiero utilizarlo con mi pareja?
Los juguetes sexuales también pueden incorporarse a las relaciones en pareja.
De hecho, pueden ser una forma divertida de salir de la rutina y descubrir nuevas sensaciones juntos.
Pero hay algo fundamental: el juguete no sustituye a la pareja ni tiene que utilizarse obligatoriamente.
Lo interesante es hablarlo, preguntar qué apetece probar y respetar siempre los límites de cada persona.
La sexualidad compartida funciona mucho mejor cuando existe comunicación y confianza.
El material también importa
Cuando elegimos un juguete sexual, no deberíamos fijarnos únicamente en su apariencia.
Es importante prestar atención al material y a que sea un producto destinado específicamente al uso íntimo.
También debemos tener en cuenta su limpieza y conservación.
Después de utilizarlo, sigue siempre las indicaciones de limpieza del fabricante y guárdalo correctamente.
Y recuerda que no todos los juguetes pueden utilizarse de la misma manera.
Lubricante: un gran aliado
Otro producto que muchas veces olvidamos cuando empezamos a utilizar juguetes sexuales es el lubricante.
Un buen lubricante puede mejorar considerablemente la experiencia y reducir la fricción.
Eso sí, hay que comprobar que el lubricante sea compatible con el material del juguete, especialmente si utilizamos juguetes de silicona.
No tengas prisa
Explorar el placer no es una competición.
No necesitas conseguir un orgasmo rápidamente ni utilizar un juguete de una determinada manera porque otras personas lo hagan así.
Puedes probar, parar, cambiar la intensidad o simplemente descubrir que ese juguete no es para ti.
Conocer tu cuerpo también significa descubrir lo que no te gusta.
Mi consejo como educadora sexual
Si es tu primer juguete sexual, mi recomendación es que no compres pensando en lo que “deberías” sentir.
Piensa en lo que a ti te produce curiosidad.
Empieza poco a poco, escucha tu cuerpo y disfruta del proceso.
Y, sobre todo, recuerda que utilizar juguetes sexuales no significa que exista ningún problema en tu sexualidad.
Son simplemente una posibilidad más dentro de una vida sexual saludable y placentera.
¿Quieres descubrir qué juguete puede encajar contigo?
En la tienda de SexUniversity encontrarás diferentes opciones de productos para explorar el placer de una forma segura, consciente y sin prejuicios.
Y si tienes dudas sobre qué producto elegir, puedes ponerte en contacto conmigo. Como educadora sexual, estaré encantada de orientarte.
Tu placer también merece información.
